miércoles, 30 de diciembre de 2009

Me muerdo los labios para no llamarte, me queman tus besos, me sigue tu voz, pensando que hay otra que pueda besarte, se llena mi pecho de rabia y rencor. Perdida en la fiebre brutal de mi sangre, te llevo muy dentro, muy dentro de mi, te niego, te busco, te odio y te quiero, y llevo en mi pecho un infierno por ti. Te odio y te quiero, por que a ti te debo mis horas amargas, mis horas de bien, te odio y te quiero, pues fuiste el milagro, la espina que duelede amor, por eso te odio, por eso te quiero con todas las fuerzas de mi corazón. No quiero nombrarte y busco en las copas en vino de olvido que nunca se da, pensando arrancarte busque en otras bocas el beso que borre tu beso inmortal y todo es inútil, ni copas, ni besos pueden separarme, separarme de mi. Te llevo en la sangre, te odio y te quiero y hoy llevo en mi pecho un infierno por ti. Te odio y te quiero, por que a ti te debo mis horas amargas mis horas de bien, te odio y te quiero, tu eres el milagro, la espina que duele y el beso de amor, por eso te odio, por eso te quiero con todas las fuerzas de mi corazón.

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